Del entrenamiento de la IA a la hoguera digital
Autor/editor: LUIS SAEZ
Según un reciente fallo de la justicia norteamericana, el procedimiento de la empresa Anthropic, responsable de la IA Claude, de adquirir siete millones de libros para entrenarla, para luego destruirlos (sí, leyeron bien) está legalmente respaldado por el llamado Uso Justo. Qué opinan? Va mi humilde artículo sobre el tema.1. Prólogo del fuego
La reciente noticia sobre la empresa
Anthropic,
que habría adquirido siete millones de libros físicos para entrenar su
inteligencia artificial Claude, y luego destruirlos,
despierta una inquietud difícil de aplacar. En una época en la que la IA se
presenta como herramienta revolucionaria, los modos en que se alimenta cobran
una relevancia moral y simbólica que no puede ser ignorada. Deberíamos pensar
en un proceso de vampirismo, más que en uno de alimentacion sana y saludable.
Como si para alimentar sus propias arcas se valiera de métodos medievales, en
un intento por acaparar el conocimiento, destruyendo aquello de lo que se ha
valido, gracias al enorme poder económico y político que la respaldan.
Este gesto, aunque legal según
recientes fallos judiciales, genera un interrogante fundamental: ¿qué tipo de
saber se construye cuando se aniquilan sus huellas? ¿Qué clase de futuro
imaginamos si en el presente destruimos el pasado que nos dió forma?
2. La paradoja del saber: entrenar
destruyendo
Adquirir libros para entrenar un
modelo de lenguaje puede parecer, en principio, una operación neutra. Pero la
decisión de destruir luego esos libros introduce un elemento distópico. No se
trata sólo de una cuestión de legalidad. Es una cuestión de ética cultural.
La paradoja es evidente: se busca
construir una inteligencia que se nutra de todo lo escrito, para luego
prescindir de los soportes donde ese conocimiento habitaba. Es el vaciamiento
del objeto cultural, una vez que ha sido exprimido. Es el saber transformado en
residuo. ¿Y si en un futuro no muy lejano este recurso se volviera hábito?
3. Shi Huang Ti, Borges y la memoria
del mundo
Jorge Luis Borges, en su ensayo
"La muralla y los libros", recuerda que el emperador chino Shi Huang
Ti mandó a construir la Gran Muralla, y también a quemar todos los libros
escritos antes de su nacimiento.
“Construyó la muralla para encerrar
el imperio; quemó los libros para anular el pasado”, escribe Borges. Y más
adelante, con su lucidez lírica y crítica, agrega: “Le fue dado el don de soñar
y lo usó para soñar la aniquilación”.
Hoy, ciertas empresas tecnológicas
parecen repetir ese gesto. Alimentan sus inteligencias artificiales con el
lenguaje y la memoria del mundo, y luego eliminan los rastros. No es una quema
a cielo abierto. Es una hoguera silenciosa. Digital. Irreprochable en términos
legales, pero profundamente inquietante.
4. La sombra del pirata: de la
apropiación a la destrucción
El gesto de Anthropic no fue un rayo
en cielo sereno. Antes de adquirir millones de libros físicos para entrenar su
modelo Claude, tal lo ya anticipado, la empresa fue señalada en algunos medios
por haber utilizado corpus textuales obtenidos de sitios no autorizados. Si
bien esa información no ha sido confirmada judicialmente, ni reconocida por la
empresa, el tema forma parte de un contexto mayor: el de los litigios por
derechos de autor que rodean a las principales compañías desarrolladoras de IA.
Como señala el artículo de Infobae del 1 de julio de 2025,
Microsoft fue recientemente denunciada por entrenar su modelo Megatron con 200.000 libros pirateados.
Autores como Kai Bird, Jia Tolentino y Daniel Okrent solicitaron una orden
judicial para frenar ese uso y reclamaron hasta 150.000 dólares por cada obra
afectada. Alegan que el modelo es capaz de replicar su voz y estilo de forma
ilegítima, un argumento que podría replicarse en otros casos.
En paralelo, el juez Vince Chhabria (Distrito Norte de
California) desestimó en junio de 2025 una demanda contra Meta por el uso de libros protegidos en el entrenamiento de su
modelo LLaMA. Aunque los denunciantes no lograron demostrar daño económico
directo, el juez dejó constancia de que Meta habría utilizado material extraído
de repositorios como Books3 y LibGen, lo que podría constituir
piratería en litigios futuros. Así, mientras se valida el uso de material
legalmente adquirido como "uso justo", se mantiene abierta la
discusión sobre el uso no autorizado de material protegido por derechos de
autor.
Este tipo de estrategias
corporativas instala una estructura escalonada de extracción: primero, la
apropiación dudosa o sin autorización; luego, la compra masiva como lavada de
cara legal; finalmente, la destrucción de los soportes para borrar las huellas.
A la luz de estos hechos, el fallo
de junio de 2025 —donde el juez Alsup
dictaminó que entrenar una IA con libros comprados y destruirlos es “uso justo”
y “espectacularmente transformativo”— aparece como una segunda etapa de un
mismo patrón de acumulación. Tal como destaca el artículo de La Nación (25 de junio de 2025), el
tribunal del Distrito Norte de California dejó claro que el uso de material
adquirido legalmente es aceptable, pero los litigios por uso de copias pirata
continúan en paralelo.
Según 3DJuegos (26 de junio de 2025), Anthropic destruyó físicamente los
libros para evitar futuros litigios y porque consideró que “la IA ya había
aprendido de ellos”. El juez avaló esa decisión considerando que los modelos no
reproducen el contenido textual, sino que aprenden patrones del lenguaje. Diario Bitcoin (27 de junio de 2025)
aporta que el magistrado argumentó que la IA Claude no compite comercialmente con los autores porque su uso es
transformativo y no sustituye a los textos originales, un punto que, sin
embargo, sigue siendo debatido por expertos.
En ese contexto, diversas voces
críticas han surgido:
●
Forbes calificó el proceso de “válido,
pero éticamente cuestionable”.
●
Ars Technica lo
describió como una estrategia veloz y agresiva, “aunque culturalmente ciega”.
●
Usuarios y expertos en foros como
Reddit advirtieron que la práctica de destrucción de libros se realizó incluso
sobre obras que no tenían equivalentes digitales accesibles.
5. Dominación algorítmica: saber sin
memoria
La inteligencia artificial entrenada
por Anthropic, llamada Claude, podrá responder preguntas sobre libros, imitar
estilos, crear nuevos textos. Pero esa inteligencia ha sido formada por una
acumulación que se niega a reconocer: los rastros físicos, las dedicatorias,
las erratas, el tiempo detenido en un papel subrayado.
Esa IA sabrá todo, pero no recordará
nada. Como un oráculo amnésico que recita lo que fue escrito, pero no puede
restituir el gesto humano que lo inscribió.
6. Mi disconformidad: una
declaración de principios
Como autor y lector, manifiesto mi
disconformidad con cualquier modelo de conocimiento que convierta a la cultura
en materia prima descartable. Entiendo el poder de la inteligencia artificial,
pero no puedo aceptar que se construya sobre un potencial cementerio de libros,
muchos de ellos tal vez condenados a la desaparición, y cuyo contenido se
convertirá en propiedad exclusiva de Anthropic, que los adquirió como quien
adquiere chatarra por kilos.
Este no es un simple debate sobre
copyright o tecnología. Es una batalla simbólica por la memoria. Por la
dignidad de lo escrito. Por la preservación del espíritu humano frente a la
velocidad extractivista de las máquinas.
Borges, otra vez, nos ofrece una
imagen lírica e inquietante: el sueño de
la aniquilación. Tal vez, al recordarlo, podamos optar por otro sueño: el de la preservación, la diversidad, la
justicia y la memoria compartida.[1]
LS
Fuentes citadas:
●
Jorge Luis Borges, La muralla y los libros.
●
Infobae (01/07/2025), Meta gana juicio de derechos de autor:
autores pierden demanda por uso de obras en IA.
●
La Nación (25/06/2025), Anthropic podrá entrenar sus modelos de IA
con libros adquiridos legalmente.
●
3DJuegos (26/06/2025), Anthropic destruyó millones de libros para
entrenar a su IA.
●
Diario Bitcoin (27/06/2025), Anthropic logra victoria clave de uso justo
en demanda por derechos de autor.
●
El País (26/06/2025), Silicon Valley gana la primera batalla legal
de la IA contra el copyright.
●
La Gaceta (10/07/2025), Una empresa compró millones de libros
impresos y los destruyó para entrenar a su IA.
●
Gen Beta (01/07/2025), Anthropic compró millones de libros, entrenó
su IA y los destruyó, gracias a un ex jefe de Google Books.
●
Ars Technica (25/06/2025), Anthropic destruyó millones de libros
impresos para construir sus modelos de IA.
[1] N del a.: El concepto "sueño de la aniquilación" no es una
frase o tema recurrente en la obra de Jorge Luis Borges de manera
explícita. Sin embargo, la idea de la destrucción, el fin, y la fugacidad
de la existencia sí lo son, a menudo entrelazados con la idea del tiempo
circular y la repetición.
