domingo

Hace un tiempo, (digamos unos veinte siglos) un hombre escribió un texto fundamental para la historia de la civilización; lo llamó La Caverna. Desde luego, no sabía (quién sabe si le hubiera importado!) que se ganaba un sitio de privilegio en la historia del conocimiento, que se parece a decir una forma de inmortalidad. Movidos por similar espíritu, pero no dotados de similar talento, nos zambullimos en La Cueva buscando a tientas alguna pista que nos aclare el misterio... Para qué escribimos? ¿O será que en verdad somos nosotros los escritos? Por la mano de quién? Si te desvelan estos asuntos, sos bienvenido/a a esta cueva donde la certeza brilla por ausencia...